
jueves, 22 de marzo de 2012
domingo, 16 de octubre de 2011
Beber, no olvidar.
A la de tres... ¡TRES!
El alcohol quemaba mi garganta, risas. La música inundaba todo y hacía que mi cuerpo bailara casi sin pensarlo. Mi cabeza daba vueltas, me sentía bien, me sentía muy bien. Rodeada de multitud, cómoda, en mi lugar. Quedaba toda la noche por delante y , aún así, me parecía poco.
Más tequila, más vodka... Más, más, más...
Y de fondo, tú. Siempre tú.
S.Girl.
martes, 16 de agosto de 2011
Frágil
Es...complicado. Algo tan frágil... Puede romperse en cualquier momento, si no tienes cuidado, puede desaparecer. Quizás ahora esté rompiendose, incluso puede que ya esté roto... No, no intentes arreglarlo, por dentro está vacio, y volverá a quebrarse... No entiendo. Si en realidad no me importa. Se siente mal, pero por fuera es fuerte. Tan fuerte...pero tan frágil...
Rockstar*
Rockstar*
viernes, 8 de julio de 2011
¿Qué pasaría si el día se volviese oscuro?
Si todo se volviese oscuro de repente, buscaría estrellas para que el cielo se volviera a iluminar, si todas las ilusiones y planes se estropeasen, buscaria otras posibilidades y otras metas para ser felíz, olvidaría ese día soleado para recordar esa noche estrellada...
Todo el mundo está en busca de esa sonrisa que le alegra el día :)
Rockstar *
Todo el mundo está en busca de esa sonrisa que le alegra el día :)
Rockstar *
martes, 17 de mayo de 2011
Tormenta de felicidad.
Noté como su mano apretaba la mía, moví la cabeza y estaba mirándome con esa sonrisa picarona que solo ella sabe poner. Sus grandes ojos marrones centelleaban posados directamente en los míos. Le sonreí casi sin pensarlo mientras mi cabeza daba vueltas, podía ver a través de su mirada lo que estaba pensando. El flequillo se me pegaba a la frente y el pelo me caía empapado por la lluvia que hacía un momento solo eran gotas sueltas que caían tan separadas que ni se notaba que estaba lloviendo. Sus rizos también estaban mojados y caían deformados y pegados unos a otros. Dimos un salto al escuchar el primer trueno, fue tan sonoro que por un momento pensé que el cielo se estaba rompiendo, abriéndose en dos. Fue entonces cuando los planes que podía leer en su mente se hicieron realidad - Uno, dos y... ¡¡TRES!!-, tras su rápida cuenta atrás empezó a correr arrastrándome agarrada de la mano. La lluvia era tan fuerte que parecía que me atravesaba la piel y llegaba a los huesos, los relámpagos bailaban al compás de los truenos y una luna tímida se asomaba entre los nubarrones negros como el tizón. Nosotras corríamos, pero no con la intención de escapar del chaparrón, simplemente por diversión. Saltamos sobre los charcos, bailamos y cantamos por las calles mojadas. No podíamos parar de reír aunque teníamos tanto frío que la piel se nos ponía de gallina y no parábamos de tiritar. Al entrar en su casa fuimos dejando pistas de agua por el suelo hasta entrar en el baño. Una vez dentro, llenamos la bañera con agua caliente y nos metimos vestidas.
Hoy, lo recuerdo como el día más feliz de mi vida, aunque después me tiré dos semanas resfriada. Si pudiera elegir un día y repetirlo, sería ese día.
Stupid:)
domingo, 17 de abril de 2011
¿?
Sintiendo como todo se descoloca, como la historia toma un rumbo distinto al planeado, tiene miedo, pero solo en el fondo, se siente mal, pero es pasajero... Mira alrededor y está sola, pero rodeada de gente... Mira y no lo evita, piensa y no lo evita, rie y no lo evita, llora y lo evita.... No le preocupa...tal vez si...Quiere olvidar...tal vez no... Rockstar*
sábado, 16 de abril de 2011
Juego de miradas.
Me mira, me está mirando. Le miro, nos miramos.
Aparto la mirada, agacha la cabeza. Le vuelvo a mirar, me mira.
Sonrío, sonríe, nos miramos.
Se nos escapa el tiempo. Desviamos las miradas, pero la sonrisa permanece con el recuerdo de un bonito juego de miradas.
miércoles, 23 de febrero de 2011
Stop.

Miraba al profesor fijamente mientras explicaba, pero no escuchaba. Nadie estaba escuchando. Oía susurros, risas y de fondo la profunda voz del profesor. Desde la ventana se veían los árboles y los bancos del patio, los columpios se balanceaban suavemente con el viento.
-¿Por qué se mantuvo ahí, Bianca?- Volví rápidamente a la explicación cuando me preguntó.
-Mmmm… -Intenté recordar que estábamos dando.
-¡El clima! –Dijo al momento, dejando en evidencia mi distracción.
Asentí y se dio la vuelta para apuntarlo en la pizarra. Sentí vergüenza, desvié mi vista a la mesa y todo quedó en silencio repentinamente. Me pareció extraño, levanté la mirada y todos estaban quietos, parecían estatuas. Miré por la ventana, los columpios no se movían. No se escuchaba ningún ruido, solo mi respiración nerviosa.
-Eeehh… ¿qué pasa? ¿HOLA? ¡¡¿ES UNA BROMA?!!
Me levanté despacio mientras todos estaban congelados, salí de la clase y el silencio inundaba el colegio entero. En el patio, el sol bañaba los columpios, me senté en uno. No sabía que pasaba, pero no estaba asustada. Empecé a columpiarme, el sol rozaba mi piel, sonreí. Cuando quise darme cuenta estaba tarareando, volví a ser una niña chica, sin más preocupaciones que disfrutar del momento.
Pasó un rato y volví a entrar en el colegio, donde todo parecía muerto. Yo me sentía más viva que nunca. Subí las escaleras despacio, rozando con los dedos el pasamano al ritmo de la canción que canturreaba. Entré mi clase, pero nada había cambiado. Las mismas caras de aburrimiento, las mismas posturas, el mismo silencio.
Me senté de nuevo en mi pupitre, los columpios detrás de las ventanas retomaban su suave movimiento.
-¿Por qué motivo se mantuvo ahí, Bianca? – La grave voz del profesor me atravesó.
- Pues… por… el clima – Dije al fin un poco aturdida.
- ¡Exacto! –Dijo él retomando la clase, dejando atrás mi pequeño momento de libertad.
-¿Por qué se mantuvo ahí, Bianca?- Volví rápidamente a la explicación cuando me preguntó.
-Mmmm… -Intenté recordar que estábamos dando.
-¡El clima! –Dijo al momento, dejando en evidencia mi distracción.
Asentí y se dio la vuelta para apuntarlo en la pizarra. Sentí vergüenza, desvié mi vista a la mesa y todo quedó en silencio repentinamente. Me pareció extraño, levanté la mirada y todos estaban quietos, parecían estatuas. Miré por la ventana, los columpios no se movían. No se escuchaba ningún ruido, solo mi respiración nerviosa.
-Eeehh… ¿qué pasa? ¿HOLA? ¡¡¿ES UNA BROMA?!!
Me levanté despacio mientras todos estaban congelados, salí de la clase y el silencio inundaba el colegio entero. En el patio, el sol bañaba los columpios, me senté en uno. No sabía que pasaba, pero no estaba asustada. Empecé a columpiarme, el sol rozaba mi piel, sonreí. Cuando quise darme cuenta estaba tarareando, volví a ser una niña chica, sin más preocupaciones que disfrutar del momento.
Pasó un rato y volví a entrar en el colegio, donde todo parecía muerto. Yo me sentía más viva que nunca. Subí las escaleras despacio, rozando con los dedos el pasamano al ritmo de la canción que canturreaba. Entré mi clase, pero nada había cambiado. Las mismas caras de aburrimiento, las mismas posturas, el mismo silencio.
Me senté de nuevo en mi pupitre, los columpios detrás de las ventanas retomaban su suave movimiento.
-¿Por qué motivo se mantuvo ahí, Bianca? – La grave voz del profesor me atravesó.
- Pues… por… el clima – Dije al fin un poco aturdida.
- ¡Exacto! –Dijo él retomando la clase, dejando atrás mi pequeño momento de libertad.
Stupid:)
sábado, 15 de enero de 2011
Despertar.
¡Qué impotencia! Abrir los ojos, mirar alrededor y ver a los demás caminando con los ojos cerrados. No hay más ciego que quien no quiere ver. Y ellos no quieren, no quieren ver lo que pasa en el mundo. Solo viven por y para sus problemas, haciendo mundos de cada uno de ellos. Ignoran lo que pasa fuera, ignoran las catástrofes... porque claro "yo solo no puedo hacer nada", y si pensamos eso todos ¿cómo vamos a conseguir algo? Qué coraje aquellos a los que no les importa nada, aquellos que no sienten empatía, aquellos que no tienen corazón. Solo se preocupan de las desgracias ajenas y escupen un "¡que pena!" cuando ponen las noticias (las mismas que ocultan algunas informaciones y manipulan otras) y cuando terminan se olvidan. Qué vergüenza las numerosas ONG's que no sirven para nada, que lo único que quieren es conseguir dinero con una fachada de solidaridad, una falsa solidaridad. Vergüenza de políticos que dejan que su pueblo pase miserias mientras ellos se hacen ricos. Gente avariciosa, materialistas, que piensan que el mundo gira a su alrededor y creen que son felices en su vida de borregos, siempre que se mantengan dentro del rebaño. Asco, dais asco. Sociedad llena de marionetas movidas por los que están en lo alto, hechizadas por promesas y mentiras. Siempre quedará la esperanza de esas pocas marionetas que rompieron los hilos que las ataban.
Nada es imposible, el mundo tiene que despertar.
Stupid.
jueves, 23 de diciembre de 2010
Misteriosa locura ll
Al llegar a la parada el bus ya estaba allí, entró de un salto y pasó la tarjeta sonriente, sin poder sacar de la cabeza las palabras que quería pronunciar. toda su alegría se esfumó al mirar el interior del autobús y no ver ni rastro de la chica .Pasó el viaje hasta el instituto pensando que podría haber sido de ella, quizá estaba enferma o se había quedado dormida... Después de todo, mañana sería otro día, y ese sería el gran día.
Pero después de dos semanas, la esperanza iba desapareciendo, al entrar en el bus y ver su asiento vacío. Ella había desaparecido y él no sabía aun ni como se llamaba.
Llegó la navidad y con ellas las luces y el gentío en las calles. El centro estaba lleno de gente andando con prisas, estrés, bolsas y bolsas. Él caminaba lo más rápido que podía, ya que llegaba tarde, miraba al suelo, buscando espacio por donde pisa. Chocó con alguien.
-¡JOD..!- Se quedó mudo al levantar la vista y encontrar esa perfecta sonrisa, acompañada de aquellos brillantes ojos. Era ella, estaba allí, justo delante de él.
- Lo siento. - Dijo ella rápidamente antes de continuar su camino. Él, mientras tanto, paralizado mirando como se alejaba. Cuando se dio cuenta comenzó a perseguirla ¿Qué hago?¿Estoy loco?, era lo único que pensaba, pero aun así no paraba de correr en busca de aquella misteriosa chica.
Su móvil vibraba, recordó que lo estaban esperando, pero en ese momento no importaba. Esquivaba a la multitud intentando avanzar. Su móvil no paraba de vibrar, metió la mano en su bolsillo y descolgó.
- ¿Qué pasa, tío? ¿Dónde te has metido? Estoy esperándote...
- Ya estoy llegando, tardaré solo un minuto.
La había vuelto a perder, la multitud la absorbió y ya no podía verla. Pero ahora sabía que ella seguía en la ciudad y no pararía hasta encontrarla. Definitivamente todo aquello se había convertido en una locura.
StupidGirl
Pero después de dos semanas, la esperanza iba desapareciendo, al entrar en el bus y ver su asiento vacío. Ella había desaparecido y él no sabía aun ni como se llamaba.
Llegó la navidad y con ellas las luces y el gentío en las calles. El centro estaba lleno de gente andando con prisas, estrés, bolsas y bolsas. Él caminaba lo más rápido que podía, ya que llegaba tarde, miraba al suelo, buscando espacio por donde pisa. Chocó con alguien.
-¡JOD..!- Se quedó mudo al levantar la vista y encontrar esa perfecta sonrisa, acompañada de aquellos brillantes ojos. Era ella, estaba allí, justo delante de él.
- Lo siento. - Dijo ella rápidamente antes de continuar su camino. Él, mientras tanto, paralizado mirando como se alejaba. Cuando se dio cuenta comenzó a perseguirla ¿Qué hago?¿Estoy loco?, era lo único que pensaba, pero aun así no paraba de correr en busca de aquella misteriosa chica.
Su móvil vibraba, recordó que lo estaban esperando, pero en ese momento no importaba. Esquivaba a la multitud intentando avanzar. Su móvil no paraba de vibrar, metió la mano en su bolsillo y descolgó.
- ¿Qué pasa, tío? ¿Dónde te has metido? Estoy esperándote...
- Ya estoy llegando, tardaré solo un minuto.
La había vuelto a perder, la multitud la absorbió y ya no podía verla. Pero ahora sabía que ella seguía en la ciudad y no pararía hasta encontrarla. Definitivamente todo aquello se había convertido en una locura.
StupidGirl
viernes, 17 de diciembre de 2010
Locura
Siente el miedo, siente la impotencia, observa tus manos temblorosas, tu respiración agitada, tu mente dando vueltas...Compruebas que no tiene sentido, que todo es irreal, que es un sueño...Pero no despiertas, y ves la realidad, tu pulso se acelera, miras atrás y piensas qué has hecho mal, aunque ahora ya da igual...Te pierdes y no encuentras salidas, gritas pero nadie te escucha, sientes la angustia, el terror...Cambios, todo está cambiando, pero tú sigues igual...todo va quedando atrás, o tal vez eres tu el que está atrás, quizas estás mirando hacia otra dirección...quizás estás tomando un camino que no es el tuyo...
Rockstar*
Rockstar*
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Cuento de campamento.
Una vez había un grupo de ranas que iban caminando por el bosque, de repente, dos ranitas cayeron en un hoyo muy profundo. Las que quedaron fuera se asomaron al hoyo y al ver lo profundo que era comenzaron a gritar "¡No lo intentéis, vais a morir!". A pesar de ello, las ranitas comenzaron a saltar con todas sus fuerzas. Saltaban y saltaban, mientras las que estaban fuera seguían gritando "¡Os estáis esforzando para nada, vais a morir de todos modos!".
Una de las ranas, escuchando lo que las de fuera decían, se dio por vencida y cayó muerta. La otra ranita siguió saltando, cuanto más fuerte le gritaban las ranas de fuera y más le decían que iba a morir como su amiga, ella saltaba con más ganas y más fuerte. En un último esfuerzo la ranita consiguió salir del hoyo de un salto.
Las ranas de fuera alucinaban y preguntaron a la ranita si no había estado escuchando lo que le habían estado diciendo. Ella, muy feliz, le dio las gracias por todo. Esa pequeña rana era sorda y saltaba pensando que las ranas que estaban fuera la animaban a esforzarse más y salir del hoyo.
Una de las ranas, escuchando lo que las de fuera decían, se dio por vencida y cayó muerta. La otra ranita siguió saltando, cuanto más fuerte le gritaban las ranas de fuera y más le decían que iba a morir como su amiga, ella saltaba con más ganas y más fuerte. En un último esfuerzo la ranita consiguió salir del hoyo de un salto.
Las ranas de fuera alucinaban y preguntaron a la ranita si no había estado escuchando lo que le habían estado diciendo. Ella, muy feliz, le dio las gracias por todo. Esa pequeña rana era sorda y saltaba pensando que las ranas que estaban fuera la animaban a esforzarse más y salir del hoyo.
Stupid.
sábado, 20 de noviembre de 2010
Es importante.
Como una pelotita de esas que no paran, así es. No entiendes por qué, pero te importa y no puedes evitarlo. Sientes que si algo no va bien y no puedes arreglarlo, eres inútil. Quieres poder hacerle feliz siempre, da igual lo que cueste. Quieres ser su protección, pero cuando lo piensas bien te das cuenta de que tú no tienes protección y de que no se da cuenta de que tú estás ahí, sin hacer ruido, envolviendo su cuerpo de forma invisible. De todos modos sigues; sacando sonrisas, curando corazones, dejando mientras al tuyo en un cajón, cogiendo polvo. domingo, 14 de noviembre de 2010
Volviendo.

Prometí no crecer al monstruo que vive en mi armario. Le dije a la lluvia que no dejaría de bailar con ella pisando los charcos y empapándome de alegría. Pacté con el sol sonreírle cuando le viera y a las nubes visitarlas y quedarme con ellas un rato cada día. Pedí a las estrellas que salieran cada noche, para poder contarlas y jugar con ellas, colgarme de la luna hasta quedarme dormida. Soñé con descubrir de qué están hechos los sueños. Visité mil mundos y los plasmé en dibujos llenos de colores. Observé con detalle todo lo que me rodeaba y pregunté sin miedo. Reí con mi amiga invisible, me escondí con ella debajo de la cama y entre secretos nos prometimos no abandonarnos nunca. Quise aprender a volar, me emocioné aprendiendo cada día algo sorprendente.
He roto cada una de las promesas que hice, he olvidado la ilusión y ahora, la niña que vive en mi, se rebela, dice que quiere volver… y yo, nunca he sabido decir que no a una niña.
.StupidGirl.
lunes, 1 de noviembre de 2010
Tanto tiempo guardando pensamientos que creo que se me ha olvidado cómo escribirlos...

Ese día mientras se miraba al espejo pensó en aquella mirada que le interrumpió su rutina. Unos ojos profundos y frios se encontraron con los suyos. Solamente dos segundos fueron suficientes para nublar su cabeza y no pensar en nada más, llevarle a otro lugar, un lugar donde sentía como todo se lo llevaban las olas del mar hasta arrastrarlo hacia dentro, pudo sentir el agua entre sus pies y la luz de la luna chocar contra su rostro. Sentía como el viento alborotaba su pelo y la hacía volar, notaba aquel olor a sal adentrarse en sus pulmones...Tres...volvió a la realidad , y sintió el peso de esta... Ahora no puede dejar de pensar en volver a encontrarse con aquella mirada y soñar una vez más...
Rockstar*

Ese día mientras se miraba al espejo pensó en aquella mirada que le interrumpió su rutina. Unos ojos profundos y frios se encontraron con los suyos. Solamente dos segundos fueron suficientes para nublar su cabeza y no pensar en nada más, llevarle a otro lugar, un lugar donde sentía como todo se lo llevaban las olas del mar hasta arrastrarlo hacia dentro, pudo sentir el agua entre sus pies y la luz de la luna chocar contra su rostro. Sentía como el viento alborotaba su pelo y la hacía volar, notaba aquel olor a sal adentrarse en sus pulmones...Tres...volvió a la realidad , y sintió el peso de esta... Ahora no puede dejar de pensar en volver a encontrarse con aquella mirada y soñar una vez más...
Rockstar*
jueves, 28 de octubre de 2010
Misteriosa locura l
"Piiiiii Piiiii Piiiiii"
-Gmmm... un poco más.... mmm... ¡ouch!- Mientras se incorpora intenta abrir los ojos y se va quitando las legañas. Al abrir la ventana ve la oscuridad de la calle.
-Debería estar prohibido levantarse tan temprano...¡Si no están puestas ni las calles!
Se baja de la cama con cuidado de poner primero el pie derecho, a nadie le gusta empezar mal el día y es una manía que tiene desde hace tiempo, muchos piensan que es una tontería, pero mejor no tentar a la suerte. La música suena mientras se ducha. Termina de ponerse la sudadera mirando el reloj, se cuelga la mochila al hombro y sale corriendo tras el portazo. Desde que empezó el curso no se le ha ido el autobús una sola vez. Bueno, mejor dicho, desde que aquella chica coge el mismo autobús que él no ha vuelto a llegar tarde. No tiene el valor suficiente de acercarse a ella, es guapísima, siempre sentada sola al lado de la ventanilla, escuchando el iPod. Él se limita a entrar, cruzar una mirada con ella, que le sonríe dulcemente, y sentarse al otro lado del autobús. Mañana tras mañana la observa imaginándola en su día a día y piensa como romper el hielo, que decirle si se acerca a ella. Hoy, estaba decidido a sentarse a su lado, entablar conversación sobre cualquier cosa insulsa, daba igual, solo quería oír su voz, saber al menos su nombre. Lo que no sabia es que ese día iba a ser diferente, ese era el día en el que todo comenzaría...
StupidGirl.
-Gmmm... un poco más.... mmm... ¡ouch!- Mientras se incorpora intenta abrir los ojos y se va quitando las legañas. Al abrir la ventana ve la oscuridad de la calle.
-Debería estar prohibido levantarse tan temprano...¡Si no están puestas ni las calles!
Se baja de la cama con cuidado de poner primero el pie derecho, a nadie le gusta empezar mal el día y es una manía que tiene desde hace tiempo, muchos piensan que es una tontería, pero mejor no tentar a la suerte. La música suena mientras se ducha. Termina de ponerse la sudadera mirando el reloj, se cuelga la mochila al hombro y sale corriendo tras el portazo. Desde que empezó el curso no se le ha ido el autobús una sola vez. Bueno, mejor dicho, desde que aquella chica coge el mismo autobús que él no ha vuelto a llegar tarde. No tiene el valor suficiente de acercarse a ella, es guapísima, siempre sentada sola al lado de la ventanilla, escuchando el iPod. Él se limita a entrar, cruzar una mirada con ella, que le sonríe dulcemente, y sentarse al otro lado del autobús. Mañana tras mañana la observa imaginándola en su día a día y piensa como romper el hielo, que decirle si se acerca a ella. Hoy, estaba decidido a sentarse a su lado, entablar conversación sobre cualquier cosa insulsa, daba igual, solo quería oír su voz, saber al menos su nombre. Lo que no sabia es que ese día iba a ser diferente, ese era el día en el que todo comenzaría...
StupidGirl.
lunes, 4 de octubre de 2010
¡A la mierda con todo!
¿Quieres jugar? Es simple. consiste en ser feliz.
Si has empezado a jugar, ¡cuidado! Una vez que empiezas es imposible parar. La única regla existente, la que sostiene el juego, es: PROHIBIDO RENDIRSE.
Para ganar solo tienes que pisar la tristeza, sonreír al mal tiempo. En este juego nunca se pierde, lo peor que te puede pasar es tener que volver al principio. No te preocupes, cuanto más juegas más fácil resulta avanzar.
Ahora que ya sabes como se juega, te invito a que lo hagas conmigo.
Stupid.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Aquella tarde
Mis pies empezaron a elevarse del suelo. Cerré los ojos, sintiendo como la gravedad desaparecía. Cuando los abrí ya estaba lejos del suelo. Pero no daba miedo, no estaba asustada. Estaba bien, muy bien. Comencé a nadar en el aire, trepando, subiendo más y más. Sin mirar abajo. Llegué a una nube, era blanca y esponjosa. Me tumbé en ella mirando hacia arriba. No sé cuando tiempo pasó, no tenía prisa por bajar. Aquí arriba no llegaba la tristeza. Desconecté de todo. Me quedé dormida en mi propio sueño. Abrí los ojos y seguía en el césped con los auriculares puestos y el libro abierto entre las manos. Qué vergüenza. Quería repetir.
Stupid
lunes, 2 de agosto de 2010
Tú.
Abrí la primera caja despacio, como si tuviera dentro un explosivo. Era de cartón, estaba cerrada con una tira de celofán y tenía escrita mi nombre con permanente azul. Sentada en el suelo, miré a mí alrededor, hogar dulce hogar… ¿o no? Esto no parecía un hogar, todo lleno de cajas. Terminé de retirar el celofán y comencé a sacar cosas: un joyero pequeño, un par de peluches, una cajita con cartas… un portarretratos. Le di la vuelta vacilante y cerré los ojos. Cuando los abrí estabas tú. Sonriendo junto a mí. No me hizo falta hacer memoria para recordar aquel día y detrás de él todos los momentos. Tampoco pude detener mis recuerdos y llegué al último abrazo. Una gota mojó el cristal del portarretratos. Volví a cerrar los ojos intentando encerrar las lágrimas, demasiado tarde, cuando los abrí todo estaba empañado. Encendí el reproductor y me tumbé a recordar al ritmo de nuestra canción.Stupid.
martes, 27 de julio de 2010
Miedo.
No puedo evitarlo, me paraliza. Es un miedo estúpido de algo real, algo que sé que llegará. Futuro. Esa palabra que me da escalofríos por la espalda. Siempre lo he visto tan lejano que pensé que quedaría mucho hasta llegar a él. Deseaba verlo cara a cara, crecer, decidir… Y ahora que lo tengo en la puerta quiero que se vaya, que desaparezca. Aparece en todos lados, todos hablan de él, quieren saber cuál es el mío y ni yo misma lo sé. Hoy puedo decir que tengo miedo, mucho, no voy a dejar que él elija por mí. Futuro, allá voy.
Stupid.
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